Mi nombre es Jeremías Eli Colina López y pertenezco al pueblo indígena Yanesha de la provincia de Oxapampa, en la región de Pasco, Perú. Me siento orgulloso de mis raíces y del conocimiento ancestral que me acompaña de mis sabios padres, abuelos y antepasados. Actualmente, soy técnico agropecuario egresado del Instituto de Educación Superior Técnico Público “Alexander Von Humboldt” de Villa Rica e integrante de los promotores conservacionistas de mi comunidad, donde incentivamos la conservación y el cuidado del medio ambiente.
Mi ingreso al Programa Innova Indígena fue gracias a que recibí la invitación de la hermana Ruth Francisco, quien me comentó sobre esta convocatoria y logré comunicarme con el equipo encargado, quienes me entrevistaron ese mismo día a pesar de estar próximos a la fecha límite. Aunque tuve problemas de señal, logré comunicarme y me sentí muy contento de que me dieran la oportunidad, haciendo una excepción con el objetivo de que yo pudiera replicar lo aprendido a los jóvenes de mi comunidad para que formen parte de estos programas en el futuro.
Posteriormente, me permitieron iniciar el proceso formativo. Nos agregaron a un grupo de WhatsApp donde brindaron mayor información para formarnos durante 11 semanas, tiempo en el que se abordaron temas muy importantes sobre sostenibilidad, economía circular, liderazgo e innovación social.
Al inicio del programa, el director de Solidaritas Perú, Eddy Ormeño, explicó los temas, la duración, los objetivos y la importancia de formarse e identificar un problema para buscar posibles soluciones. Para ello, era necesario estar presente en todas las sesiones y, al culminar, presentar una propuesta. En ese momento dije: «Creo que esto es lo que necesito y lo que necesitamos los jóvenes». A veces nos faltan herramientas o una guía para dar solución a un problema; muchas veces, en las reuniones comunales, se pidió a nuestros jefes que buscaran aliados para capacitar a los jóvenes en liderazgo y resolución de conflictos sociales. Creo que había llegado el momento; aunque tarde, me cambió la mirada hacia un cambio social y sostenible.
Todos los temas fueron muy importantes. Aunque algunos días me quedaba sin internet, buscaba la forma de conectarme y estar presente en el curso. Los temas que más me impactaron fueron la economía circular, el liderazgo sostenible y el diseño de proyectos de innovación social, ya que esto me ayudará a buscar posibles alternativas de solución a las problemáticas de mi entorno.
Durante mi proceso formativo y con las evaluaciones de cada sesión, aprendí a identificar algunos problemas de mi comunidad desde una mirada diferente. A lo largo del programa fui identificando soluciones innovadoras que sean sostenibles en el tiempo, considerando que algunos problemas podrían ser una oportunidad y no una limitación. Lo que rescato siempre es lo que Eddy nos recalcaba: que una idea debe ser innovadora, involucrar a la sociedad respetando su conocimiento ancestral y ser sostenible. Esto lo reiteró el Ing. Omar Vásquez en su exposición, cuando explicaba la diferencia entre economía lineal y economía circular, y sus principios: rediseño, reducción, reutilización, reparación, renovación y recuperación para luego reciclar. El objetivo es optimizar los procesos y ser eficientes aplicando distintas herramientas para que nuestra innovación social sea sostenible.
Este proceso te fortalece y te lleva a reflexionar para poder empezar con las ideas o recursos con los que ya cuenta la comunidad, sin esperar soluciones de políticos o algún proyecto del Estado que casi siempre demora en llegar (o nunca llega). Pienso que estos conocimientos adquiridos nos llevan a muchos de los que formamos parte del programa a pensar en ideas que podamos trabajar en nuestra comunidad con un enfoque de sostenibilidad. En mi caso, esto me llevó a trabajar en un posible proyecto sostenible que cuide el medio ambiente y revalore nuestra cultura y conocimientos, involucrando a la población, específicamente en temas relacionados con semillas, artesanía y puntos de venta.
Asimismo, la experiencia de Julio Garay fue una idea motivadora. Nos enseñó que se debe mantener la disciplina y la constancia, y no caer en el primer intento, sino levantarse y continuar. Julio Garay explicó que tuvo 300 intentos para lograr un producto de calidad que le llevó a ganar muchos premios.
Gracias a Solidaritas Perú por darme la oportunidad de formar parte del Programa Innova Indígena. Esto me ha motivado a ver a la Amazonía como un activo de desarrollo y me cambió la perspectiva para trabajar a favor de nuestra tierra, protegiendo la biodiversidad y haciéndolo sostenible para las futuras generaciones. Esto me sirvió también para replicar la información a jóvenes de otras comunidades y regiones en diferentes encuentros de pueblos originarios, así como en mi propia comunidad. Estoy seguro de que en las próximas capacitaciones ellos serán parte de Solidaritas Perú y de sus programas de voluntariado.






