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Voluntariado sostenido
El Voluntariado Solidaridad & Acción cumple diez años procurando desarrollar actividades sostenidas para las poblaciones menos favorecidas.

Nicole Zavala Prado

26 Ago 23
Hola

Show infantil que benefició a los afectados por los huaicos ocurridos en Pachacámac. (Foto: Voluntariado Solidaridad & Acción)

Cuando llegó la pandemia de la COVID 19, el Voluntariado Solidaridad & Acción fue una de las primeras organizaciones que se activaron para tratar de brindar apoyo a las poblaciones más pobres del distrito de Villa María del Triunfo en Lima. En este contexto se desarrolló el proyecto “Once Padrinos” que promovió una respuesta inmediata contra el hambre que golpeaba a los sectores más marginados, que se organizaron a través de las madres de familia que lideraron la activación de las históricas ollas comunes y, desde su precario fortín, intentaron no solo enfrentar el desconocido virus, sino también la falta de alimentos para sus hijos.

Con el proyecto “Once Padrinos” se buscó comprometer a once familias, empresas o personas donantes, quienes, en su conjunto, adoptaron una olla común por ocho o doce semanas donándoles once productos entre víveres, verduras y proteínas cada quincena, en un mecanismo de dos entregas por mes. Es así como los voluntarios se encargaban de las compras de sacos de arroz, tipos de menestras, fideos, aceite, azúcar, avena, verduras variadas y proteínas: pollo, huevo y/o atún.

El proyecto apoyó a cinco ollas comunes que atendían a más de cien comensales cada una y, cuando concluyó, había logrado sostener a cerca de seiscientas personas durante los días más duros del confinamiento social, periodo en el cual las familias beneficiadas fueron capacitadas en temas de salubridad, nutrición y emprendimientos.

Este proyecto marcó la diferencia sobre otras acciones similares, ya que no solo reaccionó inmediatamente, sino que acompañó a un grupo de familias en el proceso de recuperación económico y social ante esta situación impredecible. Quizás con los mismos recursos, se pudo haber apoyado a más de dos mil quinientas personas, tomarse la foto y retirarse, pero la atención que hubiera sido por única vez no hubiera obtenido el impacto que produjo entre las personas.

Otra actividad de gran importancia ha sido el apoyo a los damnificados producto de los huaicos ocasionados por el ciclón Yaku en Pachacámac. Aquí, el Voluntariado Solidaridad & Acción detectó las necesidades que tenían las casi ochenta familias afectadas y reubicadas en un albergue temporal organizado por el municipio, quienes se encargaban de la alimentación y condiciones para pernoctar; sin embargo, mientras los días pasaban, el confinamiento desgastaba el aspecto emocional de los damnificados, debido a lo cual los voluntarios implementaron un sistema de Cine Comunal que permitió durante dos meses que las familias afectadas puedan disfrutar de películas en las largas noches de espera y, además dotó de una cocina, balones de gas e implementos para que las madres de familia organizadas puedan hacer uso de las donaciones que habían llegado y se estaban deteriorando por no consumirse.

El Voluntariado Solidaridad & Acción, cumple diez años apoyando a las poblaciones vulnerables en situaciones de riesgo, pero aún se mantiene en la difícil tarea de apostar por la ejecución de proyectos que puedan sostener en el tiempo y superen la sola acción de caridad que se termina luego de una foto.

Donaciones entregadas por Solidaridad & Acción gracias a los Once Padrinos. (Foto: Voluntariado Solidaridad & Acción)

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